Kids Health

Read this in English

(What Is Hyperactivity?)

"No estás prestando atención". "¿No sabes dónde guardas el dinero de tu almuerzo?" "¡Quédate quieto!" "No interrumpas".

¿Se imagina cómo sería escuchar a la gente hablarle así cada día de su vida? Si puede imaginárselo o si le suena justo a lo que está acostumbrado a escuchar, entonces sabe cómo es tener TDAH. Esa sigla representa una afección llamada trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Los niños que padecen TDAH no son malos, holgazanes ni tontos. Tienen un trastorno que puede ocasionarles problemas para prestar atención o quedarse quietos en sus asientos. También pueden actuar por impulso; esto significa que hacen cosas sin pensar primero en ellas. Los niños con TDAH pueden pasar mucho tiempo en la oficina del director. A veces hacen cosas por las que se lastiman. Es posible que cambien mucho de amigos.

¿Quién padece TDAH?

Alrededor del 9% de los niños tiene TDAH. Eso significa que 9 de cada 100 niños tienen TDAH. Entonces, si su escuela tiene 300 niños, es posible que entre 24 y 30 de ellos tengan TDAH. Los niños que padecen esta afección en general empiezan a tener problemas en preescolar. Los varones tienen TDAH con más frecuencia que las nenas. De hecho, los varones tienen tres veces más TDAH que las nenas, pero se desconocen los motivos.

Un niño puede tener más posibilidades de desarrollar TDAH si uno de sus familiares ya tiene TDAH u otro tipo de problema del comportamiento. Pero no existen certezas sobre las causas del TDAH, aunque los científicos y médicos consideran que probablemente esté relacionado con diferencias en la forma en que funciona el cerebro.

Nadie adquiere TDAH a propósito, entonces nadie es el culpable. Además, el TDAH no es contagioso, nadie lo puede transmitir como la gripe.

¿Cuáles son los signos del TDAH?

El TDAH puede hacer que los niños se comporten de diferentes maneras, según quién lo tenga. La mayoría de los niños con TDAH tienen problemas para concentrarse y prestar atención. Algunos niños con TDAH también pueden tener problemas para quedarse sentados en clase y esperar su turno. Pueden gritar las respuestas antes de que otros niños tengan la oportunidad de levantar sus manos.

A veces pueden ser desorganizados, distraídos u olvidadizos. Pueden perder las cosas y tener dificultades para terminar sus tareas. Es posible que se muevan mucho en sus asientos, se trasladen de un lado a otro muchas veces, hablen demasiado o interrumpan las conversaciones de otras personas.

Es importante recordar que todos hacen esto de vez en cuando. No significa que tenga TDAH.

Si el médico dice que es TDAH

Cuando los padres y maestros sospechan que un niño tiene TDAH, el primer paso es consultar con el médico, quien luego puede remitir al niño a un especialista, como un psicólogo, psiquiatra o neurólogo que conoce sobre niños con TDAH y otros tipos de problemas del comportamiento. Parte de la tarea del médico es verificar la presencia de otras enfermedades que se asemejan al TDAH pero requieren otros tipos de tratamiento.

Una vez que el médico determina que el niño tiene TDAH, entonces el médico, los padres y los maestros comienzan a trabajar juntos para buscar la mejor forma de ayudar. Con frecuencia esto significa comenzar uno de los medicamentos utilizados para tratar el TDAH, decidir la dosis necesaria y cuándo administrarla. Los niños con TDAH en general sólo tienen que tomar el medicamento una vez antes de ir a la escuela, pero algunos quizás deban ir a la enfermería a mitad de la jornada escolar para recibir el medicamento.

Pero los niños que tienen TDAH necesitan más que un medicamento. También necesitan ayuda para aprender cómo cambiar el modo en el que actúan. Algunos pueden aprender a hacerlo a través de una terapia de relajación o terapia del comportamiento.

En la terapia de relajación, los consejeros enseñan a los niños cómo relajarse y mantenerse calmos realizando ejercicios de respiración profunda y relajando diferentes grupos de músculos. La terapia del comportamiento enseña a los niños a fijar objetivos para sí mismos y utiliza recompensas para ayudarlos a alcanzar esos objetivos. Los maestros pueden dar una recompensa a un niño con TDAH por sentarse quieto en la clase, por ejemplo. Los padres pueden hacer lo mismo en casa (como recompensar al niño por prestar atención, completar quehaceres cotidianos o tener presente ciertas cosas).

Es posible que los niños con TDAH necesiten ayuda adicional para aprender cómo hacer las cosas que para otros niños resultan fáciles y algunos pueden deprimirse o sufrir ansiedad.

Para muchos niños con TDAH, la clave del éxito no es solamente cumplir con el plan de tratamiento del médico sino trabajar para lograr buenas amistades con otros niños. Muchos descubren que sus síntomas mejoran cuando crecen. Los adultos con TDAH pueden tener vidas felices y pueden ser muy exitosos en cualquier cosa que decidan hacer.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: julio de 2009

Related Resources